y todo se fue al carajo, ahi por donde habitan ciertos recovecos, cronopios, ruiditos y piruletas voluminosas bajo sombrillitas y papelitos rojo crayola. Siento la necesidad de buscar entre el papeleo desastroso dentro de la caverna reptante donde habitaba hasta ayer, porque entre todo este puto desastre y el maldito hielo no puedo nisiquiera encontrar mi propia cabeza, que se fue rodando ahí, bajo una colina de colillas de Gauloises y envoltorios de eucalípticos dulces, y luego perdí mis ojos y fueron a parar queseyó donde, quizás dentro de una tasa de té que ha sido usada más veces de las que un físico nuclear podría contar. Y para remate cajas de remedios se amontonan enfrente a libros que se amontonan debajo del polvo que se amontona bajo mi cabeza, donde se amontonan putas ideas que no puedo destapar porque no tengo nisiquiera un mísero abre-ideas.
Y las peluzas que se acumulan dentro de mis zapatillas que se acumulan dentro de un mueble, que se acumula dentro de una acumulación estática de caos y supremacía anárquica, me molestan, porque no me dejan ocupar el único lápiz que tanto necesito para trabajar, que se le acaba la tinta, se le vá la punta y ya no dibuja, y tengo que volver a conectar la máquina para cargarla, suena como si fuera una broma pero en realidad está lejos de serlo, me irrita tanto que hoy pareciera que todas las personas a las que alguna vez hice algo malo me estuvieran pateando el culo con botas de invierno.
Al carajo se fue todo pero desde el carajo mismo ordeno el circulito chiquito donde revoloteo como pájaro guacamayo.
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